Costurera Carpintero

$1.060,00

Agotado

Autor: Gabo Ferro

La poesía de Gabo Ferro es la poesía de un mago. Alguien que puede hacer de las palabras siempre y en todo momento algo imprevisible. Charlar del mal y transformarlo en bien, charlar del bien y transformarlo en dolor, charlar de la muerte y convertirla en sembradora, en dadora de vida. De ahí que, en sus poemas suceden cosas extraordinarias: el apetito del deseo solicita una fruta y a fin de que llegue, le afirma al sol que la apure; otro apetito, el del amor, se come la noche; otro amor, el de la muerte enamorada, siembra al sepulturero. Es cierto, estas son canciones, mas son al tiempo bellos poemas: canciones-poemas de amor. Un amor hiperbólico, por el hecho de que Gabo Ferro trata de englobar sus formas, desde las más idílicas a las más desgarradas, hasta llegar a edificar prácticamente una épica del despecho. Mas la herida de amor no se encierra en sí, sino, justamente, por volverse canto, poesía, se abre cara otra cosa, se transforma en la huella de una transformación, y de ahí que escuchamos charlar de ese dolor con gozo. Es un dolor lanzado a la espera de una dicha futura. La espera no es pasiva, pues el que vive esos amores intensos y traicionados combate contra sí mismo y a la corta o bien con el tiempo el amante desilusionado halla de nuevo el jardín que vuelve cuando los ojos se abren, y atentos, recobran la tensión cariñosa cara lo propio, cara el jardín que somos.